viernes 30 de mayo de 2008

BAJADA AL INFIERNO







He tratado de huir, de no contarlo, de que fuese de otra manera. Pero la vida es así, no hay vuelta atrás. Y cuando ya lo has pasado, y todo vuelve a ser “normal”, es más que difícil volver a revivirlo.

Pero como dije antes, no hay vuelta atrás. Tengo esto escrito desde hace mucho tiempo. Lo he borrado mil y una veces, para volverlo a escribir.

Hasta ahora alnilam es simplemente una mujer confundida, obsesionada con encontrarse a ella misma.

Lo habrá conseguido? ¿Qué es de Álvaro? ¿Sigue en su vida?. Estas preguntas que me hacéis una y otra vez van a ser contestadas de forma tajante. Valorad por vosotros mismos.

Ocurrió de forma rápida. “Capturé” a una víctima más. Se trataba de un policía. Cuatro palabras en el chat, luego sms al movil y una cita para el día siguiente.

Un cuerpo de seguridad del estado… Me imaginaba a uno de esos polis de cuerpo impresionante, alto, musculoso, fuerte, joven, atractivo… Uno de los que salen en los calendarios que casi toda mujer posee.

Nada más lejos de la realidad. Bajito, gordo, pelo todo cano, rozando los sesenta…Bienvenida a la realidad, alnilam. Bienvenida a la tierra del españolito corrientucha. Pero no, alnilam al verlo no pasó de largo. Paró su paseo y se dejó llevar. Al fin y al cabo perseguía su destino. Nada la ataba, no pertenecía a nadie, no tenía normas y buscaba justo eso, sentirse atada, pertenecer a alguien, seguir unas normas…

Al cabo de un café en el que la razón decía que solo era eso, un café y luego a casa, y después de que me enseñase una identificación en regla, me fui con él.

Todo comenzó con normalidad, incluso con más suavidad de la supuesta inicialmente. Su polla relucientemente roja me indicaba que quería eso, un polvo. Y un polvo le dí. Contra mí, contra mi voluntad. No me gustó, sin embargo disfruté. Debió notarlo. Porque después de un orgasmo leve, me puso a cuatro patas y sin previo aviso, me penetró brutalmente. Mientras lo hacía me agarró de las manos y sentí como un frío metal rodeaba mis muñecas, que estaban a mi espalda. Forcejeé, intenté zafarme, pero era imposible. Había usado unas esposas reales.

Comencé a sentir miedo. Del de verdad. Estaba desnuda, atada, a manos de un desconocido que me había dicho que era poli. En ese momento, mientras me dejaba hacer, por mi mente pasaron mil y una imágenes. Sentí como mi alma se revelaba y gritaba interiormente, y sin embargo de mi boca no salió ni un tímido quejido.

Al poco le tocó el turno a mi fruncido ano. Comenzó a masajearlo, pero no había forma de que me relajase. Y noté una fuerte palmada en mis nalgas. Y luego otra, y otra. Pero no podía ni hablar, ni sentir, ni pensar. Alnilam no estaba, se había ido muy lejos. Tan solo estaba allí su cuerpo, siendo vejado por un personajillo indeseable. Pero sus esfuerzos no fueron en balde, y consiguió que mi cuerpo aceptase la relajación que él tanto perseguía.

Consiguió un poco de sexo anal, sí. Pero ni un escalofrío, ni un gemido, ni nada parecido de mí. No quise darle el gusto. Al poco terminó, me liberó de las esposas y se vistió rápidamente. Me dijo algo que no recuerdo y dejó la habitación.


Me quedé allí tumbada en la cama boca abajo, sin poder reaccionar. Los colores de la habitación se me antojaban alucinantes. Poco a poco alnilam volvió a su cuerpo. Comencé a moverme y conseguí levantarme. Localicé mi ropa, me la puse lentamente. Recogí mi bolso, y descubrí que a su lado había un billete amarillo… Doscientos euros… Ni lo toqué.

Volví a casa. Seguí haciendo lo mismo de siempre. Sin embargo era como un robot, un ser sin alma, sin sentir, sin vivir. Pasaron varios días, no lo recuerdo ya, pero una noche, cuando los niños dormían, me senté delante del pc. Abrí mi Messenger. Y allí estaba Álvaro. Fue en ese momento cuando se me cayó la realidad encima.

Hablamos largo y tendido sobre nosotros, sobre lo que había hecho, y le conté todas mis aventuras. Como le había indicado en su momento, tenía los informes redactados. El no quiso leerlos. Me contó que buscaba a una sumisa, pero que no era yo. Me contó que aún seguía amando a Pandora, y que todas las que habíamos pasado por su mano, solo éramos imitaciones. Entonces le conté lo que había ocurrido con el poli, como me había sentido… y descubrí que lo había hecho por él. Para demostrarle lo lejos que podía llegar. Sin embargo, él no me lo había pedido nunca. Yo viajaba por libre, el hombre al que quería demostrar algo ni siguiera se había molestado en fijarse en mis actos, en que quería agradarle, en que quería …


Pero …. La charla concluyó. En él siempre tendría un abogado, nada más. Me fui a la cama sintiendo todo lo que había hecho, sintiendo que estaba perdida. Sintiendo que estaba en una espiral que amenazaba ser imposible de romper. No podía dormir. No podía vivir. Era DEMASIADO. Alnilam no es fuerte. Alnilam DEBE MORIR. Y lo hará esta noche.

Acudí al cuarto de baño, donde guardo todos los medicamentos… Varias cajas de ibuprofeno en diferentes formatos, dos de aspirinas, un poco de termalgin…. Llegará? Por supuesto que llegaba. Pero había dejado el ordenador encendido. Y alguien me llamaba por el chat.

Armada con un vaso y una botella de agua y todas las cajas me senté delante del pc. Atendí de forma escueta a esa persona. AMO_BCN decía su nick. No me importaba, era lejos, lo suficiente para que después de un ratito de conversación le contase mi historia y lo que tenía pensado hacer esa misma noche después de hablar con él. No se…. Pero algo pasó. No me dejaba irme, no quería que me fuese. Quiso prestarme atención. Y por fin pude llorar. Largamente, amargamente. Al final le dije que si al día siguiente podía hablar con él, no intentaría nada. Lo juró. Y lo cumplió. Vaya si lo hizo.

Me acosté y al día siguiente uno de mis pequeños vino a mi cuarto a despertarme. Lo miré. Recordé las palabras de AMO_BCN la noche anterior y recordé también mis propósitos. Lo abracé y lloré silenciosamente en su hombro. ¿Cómo pude ser tan sumamente egoísta? Por mucha espiral en la que estuviese metida, les tenía a ellos. Mis hijos, mis soles, mis guías, mi destino.

Esa mañana les llevé al cole, como otras veces. Me costó despedirme de ellos. Y cuando llegué a casa, con lágrimas en los ojos, tenía a alguien que me esperaba. AMO_BCN estaba allí. No me hablaba como un amo, ni yo a el como una sumisa. Solo personas. Esa cercanía, esa camaradería se convirtió enseguida en una gran amistad.

Se acercaba junio. Quizás en un día como hoy, pero hace cuatro años.

martes 29 de abril de 2008

RABIA

Una de las primeras cosas que hago al levantarme es leer periódicos. Es un ritual. Me preparo café y mientras lo tomo, interneteo a través de las páginas de diarios. Normalmente suelo saltarme todo lo intranscendental, política (siempre es lo mismo de lo mismo) yendo exclusivamente a la prensa rosa y de ahí, saltando directamente a los sucesos. Por lo menos estar informada, aunque no vea el telediario desde el 11M.

Hoy se me ha vuelto a retorcer el mundo. Es como en los sueños. Nada parece en orden. Siento náuseas leyendo. 24 Años en un zulo de 60m2. Su padre, el secuestrador y a la vez violador y padre de seis hijos de su hija.

Rabia, dolor, impotencia. Esto supera con mucho a las pelis. Ocurrió en Austria, pero podía haber sido en Madrid, o en Santo Domingo de la Calzada. Lo de menos es el sitio. Lo de más y lo peor, la vida de todas esas víctimas está hecha añicos.

No lo entiendo. No quiero entenderlo. No puede haber ni excusas ni perdón. Me da exactamente igual que ese ser, porque humano no es, tenga 76 años. Cuando secuestró a su hija, tenía 52. Y ella 18. Pero las vejaciones empezaron mucho antes. Cuando solo era una niña de 11. ¿Cómo es posible que nadie la ayudase? ¿Cómo es posible que ocurra todo ésto durante tanto tiempo? ¿Cómo saldrá adelante?

En cuanto a ese monstruo… me asaltan dudas. Y como dice un titular, deberían castrarlo y colgarlo en la plaza pública. Crímenes como estos merecen el castigo más cruel. Tal vez la pena de muerte. Para todos estos monstruos, que hay unos cuantos, la cárcel solo es un lugar más. ¿Con cuantos nos topamos todos los días en la calle?

Si fuese abogado, podría tener entre mis manos uno de los casos de penal más jugosos. Tanto como defensor, como fiscal. Esos se van a hacer de oro con las víctimas. Si fuese psiquiatra… creo que mi integridad psíquica se tambalearía, pero desde luego, sería un gran reto profesional. También me haría de oro. No hablo del oro, dorado metal. No, hablo del oro del prestigio profesional. En fin, que ese monstruo, lo único que ha creado son víctimas. Primero de él, luego del sistema.

Y vidas destrozadas. Si viviese al lado de esa casa… No me lo perdonaría en la vida. Ahí, al lado, bajo la tierra…

Por cosas como estas la vida me retuerce. Me dobla, me lastima. Por cada mujer abrasada con ácido, por cada niña violada por su padre, por cada mujer golpeada por su marido… por cada mujer asesinada por el hombre en el que puso un día su corazón.

Somos el sexo “débil”, ya que no tenemos la misma fuerza física para enfrentarnos en igualdad de condiciones a un hombre. Sin embargo, la vida da heroínas todos los días. Fuerzas débiles que se revelan como auténticas superwoman. Como Elizabeth, como Natasha y como tantas otras con nombres desconocidos.

No quiero aceptarlo. No debo hacerlo. Como persona, antes que mujer, repudio estos actos. Me asquean, me llenan de rabia, me…

Quiero volver a ser niña, creer en los Reyes Magos, en príncipes y principesas, en el Ratoncito Pérez. Quiero jugar a descubrir un mundo lleno de belleza y diversión. Quiero que todo esto sea una maldita pesadilla y que al despertar, me encuentre en mi habitación con mis peluches, segura, caliente, querida.

miércoles 19 de marzo de 2008

ME VOY ... DE PENDONES Y CAPUCHONES



Bueno, ya he vuelto. Pero me vuelvo a ir, esta vez, solo por unos días. Vacaciones de Semana Santa. Me voy al silencio, al retiro, a la meditación.... Ja, os lo habéis creido? Ya he meditado demasiado, mi silencio ha sido roto al fin, y mi retiro ha finalizado. Como siempre, a contra corriente. Y como gran pecadora que soy, porque me gusta pecar en cuerpo y en alma, veré alguna que otra procesión. Pero sólo la veré. Porque seguro que en mi mente calenturienta se verán otras imágenes. Menos mal que la tecnología para visualizar nuestros pensamientos sólo está en la ciencia ficción ...

Así que estos días me iré a un lugar en el campo. Con familia, niños, pareja.... Para una urbanita independiente como yo, eso es toda una penitencia. Y encima empezando la primavera. Me llevaré, aparte de la lencería de felpa, un poco de Ventolín y de Pulmicort... a ver si la sintomatología de la alergia quiere jugar conmigo.



Disfrutaré de los campos de trigo y cebada, disfrutaré del despertar helado oyendo a las gallinas en sus corrales, disfrutaré de las noches de hielo con una hoguera en la chimenea, sentada viendo como las llamas hipnotizan.


Pero, por supuesto y dado que es Semana Santa, nada de Sexo. Una pequeña penitencia, difícil de llevar cuando la tentación duerme contigo, cuando su calor te envuelve por la noche, cuando sus manos te buscan a través de las sábanas.... ¿Lo conseguiré?.


fotos: Passion of a Goddess, Norbert Guthier, Olev Kosirev, Red Charls

Música: Liquid Zen - Ultraviolet

viernes 14 de marzo de 2008

VOLVIENDO A COMENZAR

Foto: KONSTANTIN DAHLEM


Ya es hora de poner fin a mi silencio. Durante este tiempo me he planteado el cómo escribir, el para quien escribir, y sobre todo el objeto de mantener el blog abierto y no cerrarlo de una vez por todas. Todo el mundo pasa por una época de “duda existencialista”. Pues este blog, al igual que yo, también ha sufrido esa crisis.

Ya es hora de romper esa crisis de identidad. Demasiado cine asiático, quizás mi “cuelgue” con algún jueguecito de la Nintendo DS, quizás demasiado tiempo navegando por Internet en búsqueda de algún fotógrafo brillante… o quizás demasiado tiempo volando por el hiperespacio. No se…

Pero he estado demasiado tiempo varada en la playa. Y ya es hora de volverme a sumergir en este mi blog, cual sirena cibernetica.

Lo que sí tengo claro es que ... alnilam sigue aquí.

foto: VALERY ANZILOV

música: BJÖRK - JOGA

jueves 14 de febrero de 2008

Día de .....


Hoy me preguntabas a través de un frío teléfono por tu regalo, y yo te decía que lo tendrías. A tu regreso, dije. Pensaba que cuando volvieses, entrarías en el blog, como por costumbre y verías que por casualidad hay una nueva entrada. Y mi regalo. Pero te lo doy ya.Mis disculpas por ese mal entendido, por esa ira desmedida, por ese afán de acaparte en exclusiva, por ser tan sumamente desconfiada. Por todo ello, hoy me he sentido culpable, deshecha y destrozada al comprobar con tus hermosas flores lo mucho que aún me amas. Y por todo ello te doy mi vida entera, mis noches negras y mis dias más claros, y como única posesión, te doy tan solo un pedazo del universo. Te quiero. Ven pronto.

viernes 4 de enero de 2008

Feliz año nuevo, feliz Navidad, felices todo el tiempo…



Como cada año nos hacemos todos nuevos propósitos y yo no voy a ser menos. Por supuesto que tengo propósitos, pero sé ya de antemano que no se van a cumplir. Lo quiero disimular, pero ya no puedo. Odio estas fiestas. Comer, beber y comprar compulsivamente. Estar con la “familia”. Está claro que nadie se ha puesto a pensar en serio en lo que eso significa. Sentados a la mesa gente de toda condición, quizás con el primo pequeño de la familia que es un consentido y que hace lo que le viene en gana sin ningún tipo de escrúpulos, ya sea desde jugar a la Nintendo DS durante la cena de Nochebuena, o darle de comer de tu plato a su lindo perro. O de la prima de 17 años que nos larga sin ningún tipo de reparo una clase magistral de cultivo de marihuana. Ya no hablamos de los vecinos, que montan unas bullas que pá que, con el regueton hasta las 8 de la mañana. Pero hay que cumplir, poner cara de buenos amigos (toda una actuación dramática digna de uno de los mejores actores de hollywood) y soportarlo (paciencia infinita).

Y luego viene Nochevieja. Niñas monas con sus trajecitos de noche recién estrenados y niños vestidos de camareros (sí, con esmoquin). Atragantamiento masivo de uvas y cava. Asados que se pasan de más en el horno con la charleta previa a la cena de las mujeres en la cocina…. Y como no, rotura de alguna pieza crítica de la cristalería. Luego a salir por ahí a disfrutar de la noche, con el cansancio de un día sin parar, sin sentarse, y a bailar. Nooo. Los locales todos llenos, con fiestuquis privées… Las niñas siguen con sus trajecitos, y los niños siguen con sus esmóquines pero borrachos y vomitando sin ningún tipo de estilo en cualquier lugar. Toca volver a casa parando para tomar un chocolate con churros del día anterior que cuestan un ojo de la cara… y de camino comprobar que un par de muletas ayudan a guardar el equilibrio (se ha tomado ya nota para otra noche de desfase). Sí, un par de muletas. Si te vas para un lado te apoyas en una, si te vas para el otro te apoyas en la otra y encima puedes llegar a batir el record de la maratón, porque hay que ver la velocidad que llevaba la nena con el vestidito de fiesta y las muletas y las eses que hacía. Por cierto, pregunta para responder a lo largo del año: ¿hay que sacar carnet para conducir un par de muletas?

Todo un horror, ¿verdad?. Pues no. Hay cosas que sí me gustan de las Navidades. Pasear por las calles cuando ya ha caido el sol y disfrutar de todo ese gasto energético. Ver la cara de ilusión en los niños, en los abuelos, en las familias que durante tiempo han estado separadas… todo eso sí es gratificante. Y poder entregar un regalo y ver la cara de sorpresa en la otra persona.

Pero volvamos al hilo de los propósitos de año nuevo… quería cambios. Quería poder escribir de nuevo (ya os contaré en otro momento). Quería darle un giro a mi nueva vida, cambiando ciertos aspectos de mí.

Pero el maldito destino me la ha jugado. En octubre tuve un catarro que me dejó tumbada. Tanto que mi sillón empezó a ser inestable. Bueno, propósito de año nuevo, cambiar el sofá y los sillones del salón. Si hasta lo tengo mirado.

Pero no. No fue suficiente cambio. El día 31-12-07 a la lavadora le da por pegar saltos mortales. Así que a cambiar lavadora, ya que arreglarla me va a salir mucho mas cara y ya tiene añitos. Y en eso estoy, buscando una con unas medidas peculiares, adaptadas al amplio espacio del que actualmente se dispone en un apartamento. Y me he dado cuenta de algo muy curioso. Cuanto más pequeños son los pisos, más grandes se hacen los electrodomésticos. Que si neveras de doble puerta, lavadoras de 8 kg , cocinas de 6 fuegos, hornos para asar una vaca … y encima te los venden como lo mejor para tu casa…. Pero bueno, donde voy a poner el frigo de doble puerta? Si no tengo ni espacio para poner un perchero. Ya se, me compraré un pisito más grande para ponerlo. Soluciones hay para todo, pero...

En fin, este es mi año nuevo, año de cambios y de hechos factibles. Más posts, que no me he olvidado. Una lavadora nueva, un sofá nuevo, un (¿y porque no?) cuerpo nuevo... Lo que sí no quiero cambiar jamás es mi alma. Y espero que los que me leáis, tampoco.

Y como regalo de Navidad, aquí os dejo unas fotitos de unas Mamá Noel muy sugerentes…




lunes 15 de octubre de 2007

MIGUEL... VÍCTIMA 3

Cada vez iba un poco más allá. Me arriesgaba más y más. Las charlas con mis víctimas eran cada vez más cortas. Solo me interesaba tener una cita, follar, y adiós muy buenas.

Uno de esos fue Miguel. Un guardabosque. No merece casi la pena comentar nada, a excepción de la forma en que quedamos….

Una de tantas noches, más aburrida que otra cosa, le conocí. Pasamos del mIRC para entrar directamente en el msn. En aquel entonces no usaba la cam mas que para “hablar” con Álvaro. Sin embargo, Miguel me deleitó con una visión poco común. Nada más pasar al msn, me enseñó una inmensa polla, vibrante y brillante. Solo verla notaba como a través del fino camisón que usaba se colaban los jugos que emanaban de mí. La situación se puso más caliente aún, cuando él comenzó a masturbarse. Me pedía que activase la cam, y yo me negaba. A la tercera vez que me lo pidió, no pude decir que no. Estaba excitadísima, y aunque aun conservaba la ropa, había localizado a mi juguete favorito. Es un dildo negro … con un tamaño considerable, algo así como un 21 pulgadas ….pues bien, como decía, al final activé la cam.

Viéndole a él como se masturbaba su inmensa polla, comencé a desnudarme sutilmente. Sentía como me iba calentando más y más… Primero, un pecho, luego, el otro … más tarde dejaría ver que bajo el camisón no había nada … Luego me senté, abriendo bien las piernas y cogiendo la cam para que tuviese una visión bien clara de lo que hacía. Jugando con mi dildo, poco a poco, lo fui introduciendo dentro de mí, para comprobar que estaba muy excitada. El juego a través de cam fue intenso, mi orgasmo, rompedor y el suyo, impresionante.

Estábamos calientes y queríamos más, así que concertamos una cita en vivo y en directo. Nos vimos al día siguiente. Sin permisos, sin testigos. Quedamos en un parking de un centro comercial. Él se presentó con su todoterreno forestal. Fuimos directos a un motel. Allí, el se desnudó, dejando a la vista un montón de huesos y una enorme polla.

Lo primero que hice fue ponerle un condón, cosa que no le gustó demasiado, ya que quería que todo fuese al natural. El condón extendido en toda su longitud no cubría su miembro erecto en su totalidad. Es la polla más grande que he visto en mi vida. Por mi mente se me pasó la idea de que “aquello” no podía caber en mí. Me veía como Samatha, la más “abierta” de Sexo en Nueva York, en aquel episodio en que no podía culminar sus deseos al tener un compañero gigantesco. Me dio la risa. Una risa nerviosa, de esas que no puedes parar aunque lo intentes.

El caso es que ni corto ni perezoso comenzó a tocarme, y sus caricias no me excitaban como hubiese imaginado. Tan suaves eran que se hacían casi imperceptibles. Y sus besos, tan delicados, no hacían sino en pensar como iba a entrar aquella cosa en territorio seco y el daño que iba a tener.

Así que tomando la sartén por el mango, me propuse comerla poco a poco. Error. No entraba ni a tiros en mi boca. Así que me decidí por lamer lo más intensamente que pude la parte superior, es decir, la puntita, mientras acariciaba mis labios y mi clítoris.

Al fin me fui excitando y estaba ya húmeda de deseo después de lamer y lamer. Me tendí en la cama, y guiándolo, fue entrando lentamente en mí. Me partía en dos. Me decía que a todas les pasaba lo mismo, pero que luego me gustaría. Y ocurrió. De repente sentí no solo como mi cuerpo lo aceptaba, sino también la necesidad de clavarme hasta el fondo.

Le di la vuelta a la situación, poniéndome sobre él, jugando al ahora sí, ahora no. El me deseaba, de eso no había duda. Su erección era tremenda. Su calor, imponente. Así que volví a introducirlo dentro de mí, cabalgándolo lentamente primero, para después pasar a un ritmo frenético. Mi orgasmo se acercaba, y cuando ya no podía más, el me obliga a parar. Sin poder evitarlo me corro sin moverme, sintiendo toda su polla dentro de mí. Veo como me mira, como gime, como siente mis contracciones…. Hasta grita un para, que me la destrozas….

Me voltea, me pone a cuatro patas, comienza a lamerme de nuevo. Esta vez sus caricias son mucho más intensas. Lame mi coño, y poco a poco va subiendo, hasta llegar a mi culo. Allí se deleita con su lengua, introduciéndola suavemente, para luego jugar con un dedo, luego con dos, con tres …. Y sin previo aviso, la noto en la entrada trasera, haciendo fuerza, mucha fuerza, intentando abrirse paso, pero sin conseguirlo. Vuelve a usar su boca, empapándome toda, y cuando pensaba que volvería a intentarlo, clava de nuevo su verga en mi vagina, mientras introduce dos dedos en mi ano.

Sus movimientos son lentos, puedo notar toda su verga dentro de mi, deslizándose hacia dentro y hacia fuera, y siento la necesidad de aprisionarla para que no vuelva a salir. Intento retenerla y sin previo aviso vuelvo a correrme…. Noto sus dedos que se van moviendo en mi culo al ritmo de mis contracciones…. Y sale de mí, para esta vez, entrar de pleno en mi culo. Aun estaba inmersa en mi orgasmo cuando el dolor de la primera envestida me puso en orbita. Sentía como cada centímetro de su ser iba penetrándome, para luego salir totalmente y continuar lamiendo el negro agujero. Este juego continuó un buen rato hasta que llegó el momento en que ya no había ninguna resistencia y entraba sin ningún temor hasta el fondo de mi cuerpo.

Sintiendo como iba entrando y saliendo de mí, sintiendo como esa inmensidad me abría volví a venirme, y esta vez, el tampoco pudo aguantarlo. A pesar del condón sentí cada una de las pulsaciones de su miembro, mientras mi orgasmo continuaba. Caí rendida, sin fuerzas en la cama. Y el continuaba dentro de mí. Sentía como iba volviéndose más fláccido, más pequeño. Hasta que la naturaleza hizo su labor y lo obligó a salir. Pude comprobar que el condón estaba lleno de sus jugos, una corrida espectacular.

Pensaba que había tenido suficiente, pero que equivocada estaba.

Aun con el culo abierto, introdujo nuevamente sus dedos, jugando con ellos, hasta volverme a poner a tono. Entonces sin explicaciones, paró de repente. Se fue al baño.

Oía el agua, supuse que se estaba dando una ducha, y mucho no me equivoqué. En este motel hay unas bañeras redondas donde caben más de dos, y de tres, y de cuatro personas. La estaba llenando. Pasados diez minutos, volvió a aparecer en la habitación. Su compañero aun no había recuperado el aliento del todo, pero se le veía con ganas renovadas. Me llevó a la bañera, llena de agua caliente. Antes de entrar, nos dimos una ducha limpiándonos del sudor y otros jugos que invadían nuestro cuerpo.

Ya limpios, procedimos a meternos en la bañera que estaba llena de espuma. Me volvió a pedir que se la chupase. Como estaba a medio gas, esta vez pude introducirla en la boca, de forma que le puse el condón mientras se la chupaba. No tardó en volver a estar tiesa y dura como una roca. Lo de hacer submarinismo y al mismo tiempo una felación, era una de mis muchas fantasías, y hete aquí que la cumplí. Es complicado, no creáis. Hay que controlar la respiración, al mismo tiempo que el placer que se suministra.. El caso es que después de casi ahogarme unas cuantas veces, consigo sincronizar las respiraciones y las lamidas. Así pasamos un buen rato. Podía sentir como sus pezones estaban mas que duros y sus testículos, como piedras… Hasta que ya no pude más. O me ahogaba, o me ahogaba.

Saliendo del agua, con una sonrisa viciosa, le propuse que me hiciese lo mismo. Me dio la vuelta, y me pidió que pusiese mi culo en pompa. Así lo hice. Volví a notar su lengua recorriéndome de arriba abajo y de abajo a arriba, mientras sus dedos se introducían en mi. Volví a sentir su lengua fallándome sin piedad mi culo, sentí sus dedos como me abrían de nuevo, esta vez sin dolor, para volverse a introducir en mí. El agua se escapaba de la bañera, pero daba igual. Me daba placer, y yo se lo daba a él.

Sentándose de nuevo, me trajo hacia él. Me pidió que lo cabalgase de nuevo, pero solo en el culo. Lo puse a las puertas, me dejé llevar por la lujuria y me lo clavé. Entraba y salía, salía y entraba. Me volvía loca, loca de placer… Cuando iba a venirme de nuevo me para.

Salimos de la bañera, de nuevo a la cama. Pero en el pasillo hay unos espejos, a forma de vestidor, donde uno se puede ver desde todos los ángulos posibles. Allí, de pié, me pone a de frente a una pared, y a través de los espejos veo mi cuerpo siendo perforado por su enorme miembro, mientras con su mano no deja respirar a mi clítoris más que hinchado. Comienza a moverse rápidamente, al igual que sus dedos. Pierdo el control, viendo como sale del todo y vuelve a entrar en mi. Me excita sobremanera el ver el espectáculo. Me vengo. Mis gemidos se transforman en jadeos agónicos de placer.


Para y me lleva de la mano a la cama. Se tumba y yo me pongo sobre el, dejándole al descubierto mi vagina llena de jugo para que introduzca sus dedos.
Introduce dos, mientras le cabalgo de nuevo desesperada por un placer que quiero volver a alcanzar. Así me sentía llena. Llena con su impresionante mango en mi culo y llena con sus dedos en mi vagina. Esta vez no para, no me da tregua, obtiene de mí más gemidos, más jadeos y mis convulsiones no parecen detenerse. Al poco comienzo a ser de nuevo consciente de lo que ocurre y cuando no lo espero, se retira de mí, se saca el condón, y me pide que le masturbe, cosa que hago encantada. Y es cuando veo de nuevo, y esta vez en vivo, como sale su leche, espesa, y cuento, uno, dos, tres,…. Hasta diez chorros inmensos, que salpican mi cara, y llenan su torso. Continuo moviendo mi mano, sintiendo como la dureza de su miembro va decayendo, dejándolo exhausto, tranquilo y satisfecho. Le doy un beso en los labios, nos volvemos a duchar y nos vestimos para irnos rápidamente.

Me deja en el mismo lugar donde nos encontramos, cada uno satisfecho a su manera.

Al llegar a mi coche, veo en el móvil varias llamadas perdidas de Álvaro. Remordimientos y culpa. No lo había avisado. No sabía nada. Un poco de placer fuera de sus manos no estaba mal, sobre todo teniendo en cuenta que el no me lo daba desde hacía meses. Así que ese día decidí que el juego ya no lo incluía a él. Este era mi juego. Yo iba a tomar las riendas de mi vida.

Fotos de Thomas Kierst y Norbet Guthier